El mercado tecnológico peruano demanda hoy algo más que una simple transacción comercial; exige entornos de validación y soluciones que respondan a desafíos de negocio reales. Bajo esta premisa, Kurmi Color ha marcado un hito en su historia corporativa al inaugurar el Centro de Experiencia HP más moderno del país. Esta iniciativa no es fruto del azar, sino la culminación de casi dos décadas de especialización y una alianza estratégica robustecida con el fabricante.
Para Kurmi Color, la decisión de albergar este centro fue un proceso de evolución natural. Tras 18 años de crecimiento sostenido, la organización identificó un punto de inflexión donde la comercialización tradicional debía transformarse en una experiencia vivencial.
“La decisión no se dio de un momento a otro. Fue el resultado de nuestra trayectoria y de una relación cada vez más sólida con HP. El punto clave llegó cuando entendimos que ya no bastaba con comercializar tecnología, sino que era momento de llevarla a otro nivel: que nuestros clientes la vivieran, la probaran y la conectaran con soluciones reales”, afirma Carlos Chinchay, CEO de Kurmi Color.
Este nuevo espacio está diseñado para que el cliente corporativo interactúe con un ecosistema integral. La oferta abarca desde cómputo de alto rendimiento y soluciones de impresión profesional de gran formato, hasta herramientas críticas en seguridad, colaboración y eficiencia operativa. El diferencial radica en la asesoría especializada, permitiendo que las compañías validen el desempeño de los equipos en escenarios de uso real antes de ejecutar una inversión.
Estándares globales y visión 2026
La confianza depositada por HP Inc. Perú en Kurmi Color para liderar este proyecto se sustenta en el cumplimiento de rigurosos estándares internacionales. La consistencia en las certificaciones, un equipo técnico de primer nivel y procesos operativos estructurados han sido fundamentales para que la multinacional apueste por este socio local.
Mirando hacia el futuro, la compañía ya tiene la hoja de ruta trazada. De cara al 2026, Kurmi Color busca consolidar su presencia a nivel nacional, replicando este modelo de innovación en diversas regiones del país para democratizar el acceso a soluciones de alto valor.
La visión de la compañía no solo se centra en los fierros y el software, sino en el impacto social y económico de su gestión. Al respecto, Carlos Chinchay destaca la resiliencia y el propósito de la organización:
“En Kurmi Color llevamos 18 años apostando por el mercado peruano, creciendo junto a nuestros clientes y adaptándonos a un entorno que cambia constantemente. Han sido años de aprendizaje, de retos superados y de decisiones valientes que nos han permitido consolidarnos como una empresa sólida y confiable. Hoy seguimos apostando por el Perú con la misma convicción del primer día, invirtiendo en innovación, en talento y en alianzas estratégicas que nos permitan seguir generando valor real y sostenible para las empresas del país”.




























